La depresión es una enfermedad que no respeta raza, edad, cultura, religión, estatus social, se dice que más de 300 millones de personas en el mundo son diagnosticadas con depresión.
Pero qué es la depresión?
La depresión es un sentimiento de apatía, confusión mental, una desmotivación permanente en el tiempo, donde la persona se siente en un túnel o una cueva oscura carente de toda iluminación.
Se sienten víctimas del mundo externo, desamparados, incapaces de cambiar las circunstancias que les rodea, es un sin sentido total ante la vida.
En términos cabalísticos la verdadera causa de la depresión es la Pérdida del Deseo.
La cabalá nos enseña que la esencia del ser humano es el deseo, somos almas deseantes, el creador nos ha creado con el deseo para que volvamos a El.
Por tanto, desde que descendemos al mundo de la materia estamos en búsqueda de satisfacer distintos niveles de deseo, algunos del orden de la supervivencia como la comida, el vestido, la vivienda.
Otros de carácter más personal cómo tener una carrera, un buen trabajo, un estatus social, lujos entre otros.
Finalmente encontramos el deseo más elevado que existe y por el cual estamos verdaderamente encarnados en este mundo de la materia, este es el deseo de sabiduría y ree-contrarnos nuevamente con nuestra chispa divina – El creador.
Solo este último deseo será capaz de permitirnos avanzar en nuestro despertar espiritual.
Es importante aclarar que los deseos de orden inferior, son importantes desde el punto de vista de la supervivencia, sin embargo muchos seres humanos le otorgan un lugar muy importante y transcendental en sus vida, tan es así, que muchos se pasan la vida trabajando para conseguir dinero y satisfacer este tipo de deseos materiales, obteniendo momentos o picos de felicidad los cuales son efímeros y por tanto entran en un círculo donde buscan permanentemente continuar satisfaciendo estos deseos para poder seguir experimentando dicha felicidad.
Este tipo de deseos se conocen en la cábala como los deseos finitos.
Es decir, aquellos que simplemente nos brindan momentos de felicidad pero que como su nombre lo dice son finitos terminan en el tiempo, además generan mucha angustia y estrés para el ser humano, porque los deseos finitos se multiplican cada vez mas y mas, cuando conseguimos uno de ellos, ya nuestra mente está pensando en conseguir el siguiente, siendo difícil y agotador lograr satisfacer cada uno de ellos y al no lograrlo la persona experimenta momentos de frustración, rabia, apatía y en el peor de los casos depresión.
Por otro lado, encontramos aquellas personas que finalmente logran conseguir a nivel de materia todos estos deseos finitos , por ejemplo: tienen la carrera de sus sueños, “la familia o pareja ideal”, la casa, el carro preferido, una cuenta bancaria con altas sumas de dinero, viajes, lujos y es posible que entran en una etapa de aburrimiento, donde pierden el sentido por la vida, no encuentran nada más que les genere emoción, retos, satisfacción y por ende aparece la depresión.
De ahí que el deseo finito termina en el agotamiento o el aburrimiento, conllevando a una posible depresión.
Ahora comprendes porque la cábala, afirma que la causa de la depresión es la falta del deseo en nuestra vida?
Como hemos visto todo en la vida parte del deseo y si este no está presente no existe razón alguna para que tu alma quiera seguir en este mundo.
La única manera de combatir esta enfermedad ha de ser conectando nuevamente con el deseo en tu vida, pero esta vez con el deseo infinito, aquel que produce un gozo permanente y un éxtasis total.
Este deseo viene dado cuando logramos conectar con los deseo de nuestra alma, cuando logramos comprender el porqué y para qué? hemos descendido al mundo físico, cuál es la razón de nuestra existencia?.
Cuando verdaderamente logramos darle un sentido nuestra vida, en este momento empezamos a compartir nuestros dones y talentos, empezamos a manifestar nuestro plan de alma y por tanto el nivel de deseo aumenta y con él aumenta nuestra felicidad y gozo permanente.
Es así como la cábala nos enseña que la depresión se combate conectando con los deseos de tu alma.